INVESTIGACIÓN Y DIFUSIÓN

Tercer debate demócrata 2019

El jueves 12 de septiembre tendrá lugar el tercer debate de la interna demócrata de cara a la elección de 2020 en Houston, Texas. La importancia de este es significativa, principalmente porque la contienda de participantes será menor en comparación con los anteriores.


Por Gerardo Delgado Stutz


Fuente: ABC NEWS

Las condiciones para participar del debate fueron: tener un apoyo superior al dos por ciento en encuestas que hayan sido previamente aprobadas por la DNC (Comité Nacional Demócrata), tener un número de donantes superior a los 130 mil, con por lo menos 400 localizados en al menos 20 de los 45 estados. A raíz de estas condiciones quedaron diez candidatos en comparación con los diecinueve que participaron en las anteriores rondas de debates.


El debate girará en torno a la crisis de los migrantes, el acceso a la salud, el uso de armas y los problemas relacionados con el cambio climático. Los candidatos tienen distintas formas de encarar estos temas.


El candidato con mayor intención de voto en estos momentos es Joe Biden, ex vicepresidente de los Estados Unidos. Si bien Biden cuenta con experiencia política, su trayectoria ha tenido claroscuros a lo largo de sus 40 años de servicio público. Es por eso que en este debate al igual que los otros será probablemente el más atacado sumado a que sostiene posiciones ideológicamente más moderadas en las distintas temáticas así como soluciones más pragmática a la hora de abordarlas. Por esta razón es probable que termine siendo un blanco para el ala más izquierda (Warren, Sanders, Gabbard) del partido como para el ala más renovadora (Harris, Booker, Buttigieg, O’Rourke). Su objetivo es mantener en el primer lugar, especialmente entre los votantes afroamericanos, quienes lo vinculan a Barack Obama.


En el segundo lugar están Sanders y Warren, ambos batallando por la hegemonía del voto del ala progresista. Sanders cuenta con una mayor imagen positiva debido a estar instalado como candidato desde 2016. Mantiene una amplia ventaja entre los jóvenes, posicionándolo fuertementeen la interna. Su fuerte programático es el plan “Medicare for All”, un ambicioso plan de salud que trataría de imitar el sistema de salud existente en Canadá, algo que está en los planes de los demócratas desde la década del 60.


Elizabeth Warren resalta en la contienda por tener un plan para cada problemática lo que generó la broma en las redes sociales de “Warren tiene un programa para ello”. Entre ellos se destaca una reforma del sistema financiero, dejando atrás las desregulaciones empezadas por el gobierno de Ronald Reagan. El apoyo dado a Hillary Clinton en las anteriores primarias y el hecho de que haya apoyado la mayoría de las veces a los demócratas en el Capitolio la posicionan bien ante los moderados a pesar de ser más idealista.


Entre los renovadores resalta Kamala Harris, quien buscarárecuperar la vitalidad con la que se mostró en el primer debate. Su popularidad cambió gracias a que en el segundo debate la representante por Hawái Tulsi Gabbard le recordó sus errores como Procuradora General del estado de California. De ganar, se convertiría en la primera candidata presidencial mujer y afroamericana.


Pete Buttigieg tratará de resaltar porque es un cambio el votar a un intendente de la comunidad LGBTQ y de 36 años. Beto O’Rourke y Cory Booker tienen como objetivo despegar de sus marginales resultados en las encuestas que los ubican en torno al 2-3% haciendo eco en planes comprensivos de inmigración, el uso de la marihuana y para desmantelar el racismo existente en las fuerzas de seguridad en EEUU.


¿Quién ganará la primera etapa de la pulseada entre la moderación, el idealismo y la renovación? Sin dudas, el tercer debate presidencial será de vital importancia para el futuro del Partido Demócrata.


Valoramos la pluralidad de opiniones. Las notas publicadas por Política en Jaque no necesariamente representan los valores de la organización.

© 2020 Todos los derechos reservados. Política en Jaque - Organización Política.