INVESTIGACIÓN Y DIFUSIÓN

Economía del Comportamiento para Potenciar las Políticas Públicas

Si hay un aspecto en el cual los gobiernos y agencias gubernamentales deberían coincidir es el hecho de buscar mejoras en la calidad y efectividad en el diseño de sus políticas públicas. La economía del comportamiento, disciplina joven y en auge actualmente pareciera posicionarse como una potente herramienta para ello al combinar evidencia y efectividad a bajo costo.


Por Federico Marchiano


¿Qué es la Economía del Comportamiento?

La “economía del comportamiento” o “behavioral economics”, es conocida como la rama de la economía que a partir de introducir en su análisis, conceptos propios de la psicología, pone en tela de juicio a la teoría del agente racional propia de la economía clásica. Esta disciplina donde confluyen la economía y la psicología basa sus análisis y modelos que conceptualizana los agentes de una manera más “humana”. Entendiendo a estos como individuos con restricciones cognitivas e incapaces de procesar racionalmente grandes de volúmenes de información. A la vez que, las decisiones que estos agentes tomen estarán influidas directamente por sus emociones y sesgos en la estimación de probabilidades. Identificando, de esta manera que los seres humanos no siempre se comportan de manera racional y su conducta se ve influida por factores sociales, emocionales y psicológico-cognitivos.

En el año 2017 el economista Richard Thaler fue ganador del Premio Nobel de Economía por sus investigaciones relacionadas a este campo de la economía. Yanteriormente, en el año 2002, fue el psicólogo Daniel Kahneman, pionero en el estudio de los llamados sesgos cognitivos, quien supo hacerse con este Premio, con la particularidad de ser el primer psicólogo en lograr esa distinción. Su investigación se basó principalmente en lo que respecta al juicio humano y la toma de decisiones bajo incertidumbre, integrando de esta manera la psicología con la economía.

Entre los conceptos principales que maneja esta disciplina se pueden mencionar las nociones de encuadre (la conducta de los individuos y la toma de decisiones se verá condicionada por la forma en que la información se le es presentada), mercados ineficientes (contradiciendo las teorías de eficiencia y expectativas racionales de los mercados) y los llamados heurísticos (los individuos mayormente basan sus tomas de decisiones en aproximaciones no racionales utilizando “atajos cognitivos” como el sesgo de confirmación o el efecto de dotación).



Políticas Públicas más Eficientes

La economía del comportamiento como instrumento innovador viene cobrando gran relevancia a nivel mundial a la hora de pensar políticas públicas más efectivas cuyo diseño e implementación se adapte de forma más eficiente a la manera de pensar y tomar decisiones de las personas.

Y viene siendo para distintos gobiernos una gran forma de multiplicar las herramientas teóricas y la evidencia científica para la mejora de las políticas públicas; dotando a los equipos técnicos de herramientas de fácil aplicación y bajo costo para diseñar políticas que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos.

Tradicionalmente la formulación de políticas públicas estuvo dirigida al individuo conocido como “Homo Económicus”, aquel que es capaz de analizar todas las variables e información disponible para tomar decisiones de forma óptima para maximizar su beneficio. Siendo que,como se explicó anteriormente los seres humanos cometen “errores” a la hora de tomar decisiones; la racionalidad de estas elecciones se ve condicionada por emociones, sesgos e impulsos automáticos.

Es aquí donde la economía del comportamiento puede introducirse para achicar la distancia entre el individuo racional (destinatario tradicional de la política pública) y el individuo “real” (que toma decisiones no óptimas).Siendo un excelente complemento a la forma tradicional de hacer políticas públicas basadas en incentivos, multas y sanciones realizando aportes directos sobre de optimización de recursos del Estado y logrando impactos positivos en áreas como la salud, economía y educación en las personas de a pie.

En este sentido la Economía del Comportamiento puede ser utilizada para alterar la manera en la cual lainformación es presentada a la ciudadanía, condicionando su forma de decidir y por ende sus elecciones (nunca restringiendo posibilidades ni atentando contra su libertad) para que las personas puedan tomar decisiones de forma más eficiente y que reporten un mayor beneficio tanto al individuo como a la comunidad.

Esta manera de alterar el contexto de decisión para darles, tal como afirma el libro de Richard Thaler, “un pequeño empujón” a las personas para que opten por una elección “más racional” y que le reportará mayor beneficio se conoce como “nudge”. El nudge es una forma de intervención que ya cuenta con departamentos especializados en organismos multilaterales como el BID y es utilizada de forma efectiva por agencias gubernamentales en Dinamarca, Gran Bretaña, Singapur, Estados Unidos, Australia y Chile (en Argentina la Unidad de Evaluación de Programas de la Ciudad de Buenos Aires ha comenzado, desde hace poco tiempo, a incursionar en este campo) para mejorar los resultados de sus políticas públicas en distintos campos como la salud, la educación, la política fiscal, la protección ambiental y favorecer el ahorro entre otros. Su aplicación siempre se da dentro de un marco controlado y en un contexto donde se ha localizado una problemática de orden público particular, con un previo diseño y evaluación y su posterior análisis de impacto para conocer fehacientemente su efectividad.


De esta manera se puede concluir que la economía del comportamiento, si es bien utilizada, puede ser una gran herramienta para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos a través de los “nudges” pero aclarando que de ninguna manera toda información puede ser considerada como uno; la arquitectura de los mensajes y la forma en que se presenta la información son sus claves principales y sin dudas no toda intervención sustentada en esta joven disciplina funciona como es esperada; por ello es tan importante que los gobiernos tengan buenos sistemas de evaluación para obtener conclusiones precisas de sus intervenciones en un ámbito tan sensible como lo es el diseño de políticas públicas.


Valoramos la pluralidad de opiniones. Las notas publicadas por Política en Jaque no necesariamente representan los valores de la organización.

© 2020 Todos los derechos reservados. Política en Jaque - Organización Política.