INVESTIGACIÓN Y DIFUSIÓN

¿De qué hablan los candidatos cuando hablan? Deconstruyendo campañas electorales

Casi 4 años han pasado de la elección de Mauricio Macri como el nuevo presidente de los argentinos. Casi 4 años de un mandato como mínimo cuestionable, que finaliza dejando un alarmante crecimiento de la pobreza y del desempleo, con un dólar volátil como hacía mucho tiempo no sucedía y una caída drástica del consumo en términos generales. Pero esta nota no se propondrá realizar otro análisis sobre el gobierno macrista (se han realizado una infinidad de estos y los hay para todos los gustos).


Por Manuel Lacarra




Estamos en época de campaña electoral, en la cual los candidatos a presidente para los próximos 4 años destinan todo los recursos posibles en contarnos por todos los medios existentes por qué son los más aptos para sentarse en el sillón de Rivadavia. Entonces, vamos a ver y analizar a fondo los spots de campaña y el discurso utilizado por los candidatos con mayor trascendencia en estas elecciones. Para este análisis se tomarán en cuenta las campañas de Mauricio Macri, Alberto Fernández, Roberto Lavagna y Nicolás Del Caño, con sus respectivos bloques políticos.


Antes de empezar es pertinente aclarar que las piezas tomadas para realizar el análisis son pura y exclusivamente de los spots audiovisuales lanzados por los partidos políticos para radio, TV y redes sociales. No se tendrán en cuenta ni la publicidad gráfica ni las entrevistas o apariciones en los medios de los candidatos ya mencionados.


Mauricio Macri (Juntos por el Cambio)


El discurso de Macri se sostiene de dos pilares fundamentales: el primero, que todo lo sucedido durante su gestión fue una suerte de mal necesario (o “cambios de verdad” en palabras del presidente) debido a que el proceso de “reconstrucción” fue “mucho más profundo del que se imaginaban” y resaltando, como ya lo vino haciendo en este último tramo de su mandato, que ya pasó lo peor, y que estamos más cerca que nunca de ser “el país que soñamos”.


El segundo pilar, y el más importante, es el de la unidad, que de hecho se ve reflejado en el cambio del nombre del bloque. Es mediante la unidad que Macri explica el binomio presidencial con el peronista Miguel Ángel Pichetto, un fuerte opositor del macrismo hasta hace escasos meses. En sus discursos, el oficialismo deja en claro que solo si nos unimos en apoyo al presidente y su reelección es que vamos a vivir mejor (“se puede trabajar mejor cuando confiás en el equipo que tenés”, “se pueden dar las peleas que nadie se animó a dar cuando los que están al lado tuyo te bancan”).


En estos spots se ve también como se deja de lado el recurso de “la pesada herencia”, que sigue estando presente en el discurso oficialista pero en menor medida, y ya no es el eje central de la campaña.

Si se lo compara con su discurso en la campaña anterior, el Macri de 2015 se mostraba mucho más idealista, diciendo que se podía vivir mejor, con pobreza cero y una moneda estable de una manera relativamente rápida y sencilla.


Alberto Fernández (Frente de Todos)


El discurso de AF se basa en 3 fundamentos: el primero es la experiencia, por eso cuenta que junto a Néstor Kirchner “ayudó a sacar del país de la crisis”, y este pilar se hace aún más fuerte en estos momentos ya que se ha establecido en la sociedad un paralelismo entre el momento que está atravesando ahora la Argentina y el vivido luego de la crisis del 2001. Fernández entonces pretende mostrarse ante los electores como el más indicado para gobernar en esta época de crisis porque ya lo hizo antes y, ante los ojos de muchos, con buenos resultados.

El segundo fundamento es el de romper con los mitos de que será un “títere de Cristina”. Él mismo lo expresa lo más claro posible diciendo que “cuando no está de acuerdo en algo, dice que no” y que “cuando es necesario, sabe poner las cosas en su lugar”. Con esto Fernández pretende dejar en claro que, de ser electo, tendría autonomía y no se dejaría llevar por pretensiones ni del partido ni de su candidata a vicepresidenta.


El tercero y último es el ya conocido “tipo común”, utilizado por más de un político en campaña y con resultados favorables en su momento. Alberto habla de su profesión, su equipo de fútbol y hasta de su perro, y finaliza diciendo que “quizás por eso es que puede entender tus problemas”. Con esta frase, Fernández deja en claro de manera implícita que el gobierno actual no tiene “tipos comunes” como él, razón por la cuál estos no serían capaces de dimensionar los problemas de la gente.


Roberto Lavagna (Consenso Federal)


Lavagna es el candidato que menos se muestra en los spots de campaña, y si se lo ve en los mismos es acompañado de su candidato a vicepresidente Juan Manuel Urtubey, a diferencia de los demás candidatos aquí mencionados que se los ve solos en sus publicidades. Esto se debe a que es el candidato menos conocido y a que su vicepresidente, al ser el actual gobernador de Salta, tiene un mayor reconocimiento. La estrategia de Consenso Federal es simple, centrar sus mensajes en la idea de que ya se encontraron ante una situación similar a la que se está viviendo hoy en Argentina (Lavagna fue ministro de economía luego de la crisis de 2001) y que “hicieron que millones de chicos pudieran volver a comer en sus casas”. El breve spot concluye con un interrogante “¿Y si esta vez votamos al que más sabe?” dando a entender que en las últimas elecciones los presidentes electos (Macri y CFK) no terminarían siendo los más aptos para dirigir el país.


Nicolás del Caño (Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad)


La estrategia por excelencia del FIT Unidad para estas elecciones es la misma que utilizaron para todas las anteriores: tratar de distanciarse de los demás candidatos. En su spot, Del Caño comienza contando quién es y de donde vino. Relata que desde muy chico sus padres le “enseñaron a no ser indiferente frente a las injusticias”, frase que utiliza como antesala de un breve fragmento en el que se lo ve hablando con la prensa en diciembre de 2017, el día en el que se discutiría la nueva reforma previsional que afectaría a los jubilados, y la que fue una de las fechas más oscuras para los argentinos durante la gestión macrista. Luego, a través de un inteligente repaso de los colectivos a los que acompaña y los lugares y momentos en los que se hizo presente, el candidato del FIT Unidad cuenta que “estuvo siempre del mismo lado”. Esta es una clara indirecta dirigida hacia prácticamente todos los bloques rivales de la izquierda en estas elecciones, que están compuestos por algunos dirigentes que en su momento fueron críticos y opositores de los frentes que ahora integran. Acto seguido, el oriundo de Córdoba cuenta que, “mientras los otros partidos gastan millones en campaña, ellos nunca recibieron dinero de los empresarios”. Una vez más, el Frente de Izquierda pretende diferenciarse de los otros bloques.

Anteriormente se dijo que esta estrategia es la más utilizada por la Izquierda en campaña, tal como lo hizo en las elecciones presidenciales de 2015, en las cuales metió a Macri, Massa y Scioli (los candidatos más fuertes) en la misma bolsa, refiriéndose a sus incapacidades para ayudar a los trabajadores y en ocasiones relacionándolos con el ex presidente Menem.


Valoramos la pluralidad de opiniones. Las notas publicadas por Política en Jaque no necesariamente representan los valores de la organización.

© 2020 Todos los derechos reservados. Política en Jaque - Organización Política.